Daniel Cepeda
Periodista deportivo y Community Manager
29 de Noviembre de 2018

El CF Reus suma un punto en los últimos 5 encuentros disputados en LaLiga 1|2|3. Este pasado fin de semana, tras la disputa de la jornada 15, se produjo, esta vez en Oviedo, otra derrota por goleada (3-0). El octavo partido perdido de la temporada ha provocado que el equipo esté ya en puestos de descenso a Segunda B. El Reus ha entrado en una situación muy complicada en lo deportivo que, si lo unimos al delicado momento institucional, hacen temblar la estructura -y el futuro- de un club con más de 100 años de historia.

Desde principios de temporada, allá por el mes de septiembre, el presidente de LaLiga, Javier Tebas, avisó que el CF Reus no estaba haciendo bien las cosas: “El Reus tendría que haber solucionado primero todos sus problemas (económicos) y después fichar, y no al revés como lo han hecho”. Entre las soluciones que se propusieron para resolver esta situación, LaLiga planteó la ampliación de capital. El Reus dijo que iba a realizar esta ampliación, según palabras de Tebas, y que al final no se llevó a cabo. “No han predicho bien sus cuentas y por lo tanto hay una negligencia”, afirmó el presidente de la patronal.

Estas declaraciones, el posicionamiento de LaLiga ante el CF Reus para reducir el límite salarial de 4 a 2,5 millones de euros y la decisión de no dejar inscribir en la competición -entre otros jugadores- a Isaac Cuenca, provocaron que los seguidores del conjunto reusense se movilizaran para pedir la dimisión de Javier Tebas. La conocida ‘crisis de las fichas’, donde solo se pudieron inscribir a 16 jugadores y la plantilla tuvo que ser completada con futbolistas del filial, dejó muy debilitado al equipo. Desde entonces, todo han sido problemas en el club reusense.

La deuda del club asciende a 5 millones de euros

La situación es crítica porque el club necesita saldar con urgencia su deuda de 5 millones de euros, de los cuales 2,2 millones son en deuda vencida, crédito ordinario, administración pública y salarios, y el resto, 2,8 millones de euros, de deuda bancaria. Pero los plazos son cortos y al menos 3 millones de euros deben llegar antes del 10 diciembre. El máximo accionista y propietario del CF Reus, Joan Oliver, está haciendo todo lo posible para que llegue cuanto antes la inyección de capital exterior necesaria que garantice la presencia del equipo en Segunda División.

El acuerdo podría estar cerca de producirse con un grupo árabe después de que hace unos días, y cuando los inversores se personaron en el club para conocer las instalaciones, la negociación quedó estancada, según el Diari de Tarragona. Las conversaciones parece que van ahora por buen camino, y la firma para comprar el paquete de acciones, por parte del grupo inversor árabe, incluiría la ampliación de capital aprobada en la última junta de accionistas.

Los jugadores del Reus llevan meses sin cobrar

La plantilla del Reus acumula dos meses sin percibir la nómina. Esta situación está provocando cierto malestar en el vestuario del equipo entrenado por Xavi Bartolo. Si el 10 de diciembre no cobran al menos una mensualidad, los jugadores podrían salir gratis y firmar por otros clubes, porque el convenio otorga a los futbolistas la posibilidad de resolver unilateralmente su contrato si el club le debe tres o más mensualidades.

La situación es crítica porque los plazos son cortos y el dinero todavía no llega. El 10 de diciembre se presenta como día clave para la historia de la entidad. A partir de ese día los jugadores pueden buscar equipo y fichar en el mercado de invierno, que se abre a partir del 1 de enero, por otro club. Pero la cosa se podría agravar si la entidad reusense llega a final de temporada sin poder pagar a sus jugadores y empleados, ya que el descenso administrativo a Tercera dejaría muy herido al club.

 

 

Fuente fotografía:  (LaLiga)