Ignasi Torné
Copy y colaborador en diferentes medios de fútbol y de marketing
08 de Febrero de 2019

El CF Reus ha sido expulsado del fútbol profesional. El Juez de Disciplina Social de LaLiga así lo ha considerado, “no cumpliendo con sus obligaciones contractuales, deberes o compromisos adquiridos”. Además, se le ha impuesto una multa de 250.000€ que aún penalizan más al club catalán.

El máximo accionista del Reus, Joan Oliver, a pesar de haber vendido el club a los estadounidenses Clifton Onolfo y Russel Platt quienes declararon invertir y pagar la deuda del club para así salvar la división y seguir compitiendo en el fútbol profesional español.

Fotografía: TarragonaDigital

Como relata el diario Mundo Deportivo, fuentes cercanas a los inversores han asegurado que Joan Oliver pudo haber maquillado las cuentas y que ambos accionistas se han encontrado con más deuda de la prevista, pudiendo ser insuficiente una inyección inicial de 2,5 millones de euros para afrontar los pagos correspondientes y poner el club al día.

Fotografía: Diario Marca

A través de un comunicado en su página web, el CF Reus Deportiu anunció que recorrerá la resolución del Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) y la solicitud para la suspensión cautelar.

El Reus Deportiu se ha quedado con seis fichas de jugadores profesionales, número inferior a las que requiere la Federación para poder competir en Segunda División A. A pesar de todo, el Reus recurrirá el fallo ante el TAD. El día  1 de febrero de 2019, el TAD ha rechazado la apelación interpuesta por el club y se conocerá en los próximos días si el Reus continuará apelando la resolución del TAD. El futuro del CF Reus está en el aire y parece un caso de paupérrima gestión y dirección de un club de fútbol profesional.