Ignasi Torné
Copy y colaborador en diferentes medios de fútbol y de marketing
09 de Abril de 2019

Una temporada y ocho capítulos, de unos cincuenta minutos de duración cada uno. Todo lo que rodea a un equipo de fútbol profesional, una visión casi en primera persona de los entresijos de la vida diaria de una institución en la élite.

La trato humano y la gestión del personal, la parte psicológica de los jugadores, las negociaciones de altas y bajas en una plantilla venida a menos, las crisis institucionales y los consecuentes gabinetes así como la relación con los medios de comunicación. TO-DO. Un contenido muy goloso para el fanático del fútbol, siguiendo la estela de Damned United y Moneyball en términos íntimos de un equipo, pero esta vez las escenas son reales. La vida misma.

Es necesario, más que nunca, saber el contexto del Sunderland para entender la trascendencia de dicho documental. El Sunderland AFC es un equipo del noreste de Inglaterra que tuvo un pasado muy exitoso, una historia reciente venida a menos pero siempre compitiendo en la Premier League, con buenos jugadores y una masa social muy arraigada y muy pasional. Pero las tornas cambian cuando el equipo desciende a la Championship (la segunda división inglesa).

 

FUENTE: IMBd

Bien, debido al potencial e historia del equipo, la serie documental quiere retratar la reconstrucción y vuelta del club al máximo nivel, todos los factores indican su pronta recuperación y promoción a la Premier. Pero de una historia de superación y éxito ha pasado a un drama de la clase obrera inglesa. Todo lo que podía salir mal, salió mal. Y ahí estaba la productora para capturar todos esos momentos fatídicos para la sociedad, plantilla e institución. Porque en Sunderland, la gente es del Sunderland. Y es el orgullo de la ciudad, una pasión que se enfrenta a la de sus vecinos, el Newcastle y sus hinchas geordies.

Las intimidades, decisiones y personalidades de los entrenadores, del director deportivo y los trabajadores quedan reflejadas para el público. Sobretodo entre los primeros, la gestión humana del director deportivo con los diferentes profesionales, como los contratos de los jugadores, sus colegas y las relaciones profesionales con los preparadores del primer equipo. Además, nos muestra la pésima gestión del propietario del club, el despilfarro de dinero y la mala planificación deportiva, siempre todo en el último momento y con prisas, sin ilusión para invertir un pound más en el Sunderland. Nos podemos hacer una idea de la presión mediática de los diferentes roles principales así como el compromiso con los diferentes stakeholders que rodean el día a día de un club de fútbol.

Los compromisos para con los socios, así como actos con los main sponsors y la media strategy para lidiar con los hinchas y la situación del club. Uno puede comprovar la repercusión que tiene una institución con más de 140 años como el Sunderland en la sociedad, los vecinos y todos los puestos de trabajo que genera la actividad y competición del club. Hay espacio para la salsa rosa, escándalos que salpican a los jugadores y las decisiones pertinentes tomadas por la dirigencia. Todos los ingredientes para entender la vida dentro de un club, como yo la viví en el Club Atlético Newell’s Old Boys de Rosario, Argentina.